
Lab
El trabajo, mientras se hace
Fotografías tomadas en el taller mientras se trabajaba. Nada está preparado.
La madera
Antes de ser un instrumento es una tabla
Las tablas se eligen una a una y se dejan secar. La veta nunca se repite, y decide el instrumento antes que la forma y el color.



El dibujo
Se dibuja a lápiz, sobre la madera
Siluetas, mástiles e incrustaciones nacen a lápiz, antes de cortar nada. Si el dibujo no funciona sobre la madera, tampoco funcionará después.



El mástil
Lo que ya no se ve
Dentro del mástil van el alma y dos barras de carbono, de serie en todos los modelos. Después el diapasón, los trastes a prensa uno a uno y los puntos laterales.



La incrustación
El nácar se corta a mano
El hueco se talla en la madera, el nácar se corta y se ajusta a lima hasta que entra sin juego. Un sol de doce rayos son doce piezas.



El cuerpo
Vaciado y acabado a mano
Los alojamientos de pastillas y electrónica siguen el plano a la centésima. Aristas, curvas y oídos en efe se acaban a mano, con escofina y rasqueta.




El acabado
Una mano cada vez, y lijado en medio
Los tintes se mezclan en el taller, probándolos sobre la madera real. Después el poliuretano a pistola, una mano cada vez, lijando entre medias: los tiempos de secado no se acortan.






El montaje
La electrónica, con proyecto De Gattis
El esquema se llama De Gattis Custom Circuitry: una sola placa, construida con proyecto De Gattis, con el conmutador 50's/Modern y los mandos de las pastillas. Se prueba antes de entrar en el cuerpo.




La prueba final
Antes de salir, se prueba
Las cuerdas, las clavijas, el circuito probado con el téster, el ajuste. Después el instrumento entra en el registro del taller, que lo sigue en el tiempo.



La firma
El nombre va en la pala, al final
El logotipo se incrusta o se graba en la pala, al final. Ahí es donde dos instrumentos nacidos en el mismo taller se distinguen a primera vista.


