
Custom Shop
La tuya, no una que se le parezca.
Un instrumento dibujado desde cero alrededor de tu mano, de tu manera de tocar y de lo que tienes en la cabeza. No un modelo con opciones: un proyecto.
Empieza por la madera, no por el catálogo
La tabla se elige juntos, mirando las que hay aquí. La madera con veta nunca es igual dos veces, y por eso un instrumento a medida no se encarga desde una lista.
Una persona, del dibujo a la entrega
Sin departamentos y sin traspasos. Quien contesta a tu primer correo es quien fresa el cuerpo, cablea la electrónica y hace la revisión final.
El tiempo es parte del precio
Se trabaja en un instrumento cada vez, y lleva algunos meses. No es un retraso: es la condición que hace posible todo lo demás.
Configurador
Vamos a componerla.
Veinte decisiones en cinco capítulos, para contar lo que tienes en la cabeza. No es un pedido y no te compromete a nada: es donde empieza la conversación, y quien contesta es el luthier, no un formulario. A cualquiera de ellas puedes responder no lo sé: es lo que dirías al otro lado del banco, y está perfectamente bien.
Quién escribe
El cuerpo
Forma, madera, color: aquí es donde empieza.
01
¿Guitarra o bajo?
Cambia casi todo lo que viene después — las siluetas, las maderas, el número de trastes — así que se elige primero. Si estás mirando por curiosidad, empieza por las guitarras: es la gama más amplia.
02
¿Qué madera para el cuerpo?
Decide el peso y el carácter antes que ninguna otra cosa. Las tablas de verdad las miramos juntos más adelante: aquí solo hace falta decir hacia dónde ir.
03
¿Qué acabado?
Son instrumentos reales, fotografiados uno a uno — y algunos renders, donde todavía no existe la fotografía. No son cartas de color: los tintes translúcidos los mezclo a mano, uno a uno, y tendrás ese nombre y ese carácter, no ese matiz idéntico.
04
¿Qué barniz?
No es solo cuestión de aspecto: cambia cómo respira la madera bajo los dedos y cómo envejece con los años.
El mástil
La parte que tus dedos tocan en cada nota.
05
¿Cuántas cuerdas?
Cambia la escala, la anchura del mástil y la separación entre cuerdas: esto se decide ahora, no después.
06
¿Qué madera para el mástil?
Decide la rigidez y el peso, y con ellos cuánto se queda quieto el instrumento cuando cambia el clima. El arce es brillante y vivo, la caoba más cálida y más estable, el wengué duro y de poro abierto.
07
¿Qué diapasón?
Lo tocas en cada nota: es la parte del instrumento con la que más tratan tus dedos.
08
¿Qué trastes?
Cambia cuánto se hunde el dedo y cuánto dura el ajuste. Quien hace muchos bendings nota la diferencia enseguida.
Las marcas
Marcadores e incrustaciones: donde un instrumento se vuelve tuyo.
09
¿Marcadores laterales?
Son los que miras de verdad mientras tocas. El Luminlay se carga con la luz y sigue visible en la oscuridad: en un escenario eso lo cambia todo.
10
¿Marcadores frontales?
Los de la cara del diapasón. Se ven más con la guitarra en reposo que mientras la tocas, y justo por eso este es el sitio donde permitirse algo.
11
¿Qué incrustación?
Aquí es donde un instrumento deja de parecerse a otro. Si ya tienes un diseño en la cabeza, mándamelo: partimos de ahí.
El sonido
Pastillas y conmutación, cableadas en el taller.
12
¿Pastillas De Gattis u otra marca?
Las pastillas De Gattis se bobinan en el taller, una a una: es la pieza que decide el sonido, y es la pieza que hacemos nosotros. Si llegas con algo concreto en la cabeza — un modelo que has tocado y quieres volver a encontrar — montamos ese.
13
¿Conmutación de tres o de cinco posiciones?
Cinco posiciones te dan las intermedias, tres solo las combinaciones completas. Los circuitos se dibujan y se cablean aquí, no se compran hechos.
Los herrajes
Puente, clavijas, el acabado del metal.
14
¿Qué puente?
Tú eliges el tipo; la marca es la que monto de serie, y la declaro aquí debajo. En cada tipo monto lo que a ese precio aguanta mejor — Schaller, Gotoh, Hipshot, Vega-Trem — y cambia con el tiempo, porque las piezas cambian. Lo que decides aquí es cómo trabaja el puente, que es lo que se nota.
15
¿Y el resto de los herrajes?
Tornillos, jack, botones, placas. Cambia el carácter más de lo que parece.
Cómo se procede
Cuatro pasos, sin sorpresas.
01
Hablamos
Una conversación, no un presupuesto automático. Qué tocas, qué no te ha funcionado nunca en los instrumentos que has tenido, qué querrías.
02
Elegimos la madera
Fotografías de las tablas que hay, con su veta y sus defectos. La decisión se toma sobre las de verdad, no sobre una carta de muestras.
03
Se construye
Algunos meses, un instrumento cada vez. Vas recibiendo fotos por el camino: el cuerpo fresado, el mástil, la primera mano de barniz.
04
Revisión final y entrega
Ajuste final, certificado, estuche. Y la posibilidad de volver: un instrumento hecho aquí se repara aquí.